
La ausencia de dientes también juega un papel muy importante en la disminución de la segregación de saliva por la falta de estímulo, dieta desequilibrada, tabaco y alcohol al inhibir la transmisión de impulsos nerviosos.
También influye la quimioterapia, radioterapia o síndrome de Sjögren.
La falta de humedad en la boca puede provocar dificultades en la masticación, deglución, fonación, alteraciones del gusto y ardor de boca. Se suele apreciar enrojecimiento, irritación, grietas, fisuras en los labios, etc.
También favorece la inflamación de encías y mucosas, presencia de úlceras e infecciones por hongos como la candidiasis. En los dientes aumenta la aparición de caries y la sensibilidad y en pacientes con prótesis dentales aumentan los roces al estar la boca más seca.
