
El otro 10% de halitosis que no proviene de la cavidad oral se debe a trastornos sistémicos (diabetes), tracto respiratorio (sinusitis), sistema digestivo, enfermedades renales o hepáticas.
- Causas de halitosis no patológicas: aliento matutino (menos saliva), edad (también por menos saliva), prótesis dental o dentaduras, fármacos, tabaco, periodos de ayuno o la dieta.
- Causas patológicas: enfermedad periodontal, caries, higiene deficiente, úlceras, infecciones o necrosis.
La mayoría de las personas que sufren de mal aliento no son conscientes de su problema, puesto que las personas tendemos a adaptarnos a nuestros olores corporales y, por tanto, nos es difícil apreciar cuando nuestro aliento huele mal.
