Pero en algunos casos, cuando nos vienen a la consulta dientes muy destruidos y con infecciones continuas, no queda otra que extraer dicho diente antes de tiempo.
En estos casos lo primero habrá que valorar la edad del paciente, el ritmo de erupción que lleva, hacer radiografía para ver la posición de los definitivos y si se considera necesario, habrá que colocar un mantenedor de espacio para evitar que los dientes próximos se muevan y cierren el espacio, ocupando y dificultando la correcta posición de los dientes que después van a erupcionar.
Estos aparatos deben mantener el espacio durante el tiempo suficiente hasta la erupción del diente permanente, no interferir con dientes antagonistas, no molestar en el proceso de cambio dentario, impedir la extrusión de los antagonistas, permitir la erupción del diente permanente y restaurar la función y la estética.





