La dentina está compuesta por túbulos dentinarios que conectan el exterior del diente con terminaciones nerviosas y a través de estos pasan los estímulos externos produciendo sensación de dolor. Es muy sencillo de diagnosticar al ser muy localizado.
Las causas principales son:
- Cepillado inadecuado provocando abrasión.
- Comidas y bebidas muy ácidas provocando descalcificación y erosión.
- Fuerza excesiva en la masticación o bruxismo provocando atricción y/o abfracción.
- Recesiones gingivales.
- Patologías estomacales o psicológicas que creen un medio oral ácido.
- Anomalía anatómica dental.

